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lunes, 9 de diciembre de 2013



A LA PREGUNTA DE PABLO NERUDA, MI RESPUESTA



"¿Quiénes gritaron de alegría
cuando nació el color azul?
Pablo Neruda



Respondiendo a Neruda

El tiempo,
esa penumbra
que nos oculta el antes y el después.
El tiempo,
esa falacia que no existe
ni en la carcasa absurda de un reloj
ni en las hojas pintadas
del tonto calendario.

¿Dónde se extingue
el eco de una nota?
¿Cuándo el azul y el rojo
se separan?
¿Dónde encontrar
el misterio en color de los colores?

Jorge Mato

9 de diciembre de 2013

viernes, 6 de diciembre de 2013

PARA RETOMAR ESTE BLOG DESDE HACE TIEMPO OLVIDADO, DEJO UNA SEXTINA,POEMA ESTRÓFICO DE COMPLEJA EJECUCIÓN A CAUSA DE LAS EXIGENTES NORMAS QUE UNO TIENE QUE CUMPLIR AL ESCRIBIR.





VIDA
(Una calle, una casa, un beso, un hombre. Nada)

Estos verdes nacidos de la nada
son hoy barniz brillante de la vida,
el gran telón de fondo de la calle.
Al despertar al día como un beso
la luz entra a raudales en la casa
y es un sueño su sueño para el hombre.

Poema azul rimar bosque con hombre,
suave colina abrigo de la nada,
fragancia de eucaliptos en la casa,
esplendoroso canto era la vida
y al pensarla de nuevo sueño un beso,
aquel que habita al fondo de mi calle.

Pasos que vuelven a pisar la calle
en la que aquel muchacho se hizo hombre,
calle donde nació ese primer beso
que rescató su vida de la nada,
ese que convirtió su vida en vida,
el beso que pintó de oro su casa.

Hoy sientes la nostalgia de la casa
y el recuerdo camina por tu calle,
el tiempo te ha empujado hacia la vida,
surcan tu rostro lágrimas de hombre
al pensar que tal vez todo fué nada,
que sólo queda el sueño de aquel beso.

Todo cambió después del primer beso,
ninguna igual que la primera casa,
detrás de las colinas no hubo nada
ni árboles al fondo de la calle.
Sólo queda una lágrima de hombre
náufrago en este océano, la vida.

Hay un brillante dentro de una vida,
ese rayo de sol, el primer beso
con el que floreció a la luz el hombre
quedando el niño dentro de la casa
contemplando las luces de una calle
y los verdes nacidos de la nada.

Testigos de la nada y de la vida
son hoy mi calle y ese primer beso
mientras llora la casa y llora el hombre.

Jorge Mato
Guadalajara 2 de diciembre de 2013







miércoles, 2 de enero de 2013

ENTREMOS EN EL NUEVO AÑO SIN PRISAS Y BAJO UNA HERMOSA PROTECCIÓN
TAL COMO NOS ENSEÑA ESTE EXTRAÑO Y PACÍFICO ANIMAL


 

CARACOL

 

Extraño capitel rodante.

Voluta exacta, matemática curva

que se desliza

sobre la mesa blanca,

dibujando con su pausado ritmo

planos de arquitecturas sorprendentes.

 

La seriedad de tu expresión delata

concentración por tu trabajo

y deja

un rastro de tus hondos pensamientos

en todo aquel

que tiene la paciencia

de observarte

sin prisa y sin prejuicios.

 

Jorge Mato

Guadalajara 29 de diciembre de 2012

 

domingo, 16 de diciembre de 2012

BAJO UN TÍTULO QUE REMEMORA A JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD HA NACIDO ESTE POEMA QUE DEJO AQUÍ EN RECUERDO DE ESE GRAN POETA.



 

LAS ADIVINACIONES

 

Te soñaré y vendrás.

 

Sé que tu mano cálida

tocará brevemente

mi palabra.

Que esa mirada abierta

 que me abriga de futura esperanza,

se posará en mi sueño.

 

Sé que este frío gélido

que todo lo preside

se acabará

con el futuro cierto

de tu presencia de color y de luz.

 

Que juntos dormiremos

bajo tu tibio manto

como si de una seda primorosa y suave

hubiesen ya cubierto

nuestras vidas.

 

Jorge Mato

8 diciembre 2012

 

 

 

domingo, 2 de diciembre de 2012

En estos días otoñales, las añoranzas, las melancolías o lo que  los gallegos, acertadamente, llaman saudade o xaudade, aparecen en nuestros poemas casi sin darnos cuenta.
Hoy publico algunos de esos poemas. El primero es un acróstico con la palabra NOVIEMBRE.
Los otros dos son lo que son. Gracias a los que visitéis mi página.


NOVIEMBRE

 

No olvidaré jamás, no

Olvidaré,

Viendo sus olas blancas

Inexorablemente resueltas en espumas,

Estos atardeceres, estos iluminados horizontes.

Mares de mi Galicia azul y verde,

Bellas playas de arena siempre virgen,

Recuerdos de mi alma,

Espumosos recuerdos de mi ayer.

 

Jorge Mato

Guadalajara, 19 de noviembre de 2012
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
BOSQUES OTOÑALES
 
Vas caminando.
 
Te rodean
sendas tornasoladas
de bosques otoñales,
atractiva hermosura de lo muerto.
 
Bosques anaranjados, cual sirenas
de seductores cantos,
te subyugan
 
Persigues como un niño
los sensuales cantos de sirena
que tiñen de hermosura
lo que no es más que un signo
de la caducidad de la frescura..
 
Jorge Mato
Guadalajara 6 de noviembre de 2012
 
 
 
 
PÁJARO SIN ALAS
Hay un rincón del tiempo
donde habita el recuerdo.
Ese sendero limpio
mil veces caminado
cuando juntos cruzamos
la línea del destino.
 
Arreboles de oro guiaban nuestros pasos
hacia un futuro cierto
todavía no escrito.
 
Mas se rompió la seda que nos tenía atados
y hoy busco
como un pájaro con las alas cortadas
el camino de vuelta
que el destino me niega.
 
J. Mato
6 de noviembre de 2012
 
 

domingo, 25 de noviembre de 2012

He visitado hace unos días la catedral de León y he podido contemplar de cerca sus vidrieras.
Esta visita la dejo plasmada en un poema ilustrado que dejo aquí.

domingo, 14 de octubre de 2012

OS DEJO OTRAS DOS DE LAS QUE LLAMO PEQUEÑAS HISTORIAS DE AMOR.
DE NUEVO EL CINE Y TAMBIÉN LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS ESTÁN PRESENTES.

CRIMEN PASIONAL

 

 

 

No pudo más.

Durante mucho tiempo intentó dominar sus instintos agresivos, que le incitaban a hacer desaparecer de este mundo a aquel que había sido capaz de enamorar a la mujer de su vida.

Aquel día, sin el menor atisbo de piedad, partió en dos la fotografía e hizo añicos el rostro de Gregory Peck, dejando para siempre sola a lomos de la Vespa a su amada.

Ya, durante el resto de su vida, podría imaginar que era él quien llevaba cogida a su cintura a Audrey  Hepburn por las calles de Roma.

 

Jorge Mato Huelves

Guadalajara 18 de noviembre de 2007
 
 
 
NARCISO.COM
 
 
 
La noche era para él el momento más deseado de la jornada.
Después de un intenso día de trabajo, llegaba la hora en la que, encendiendo el ordenador, se sentaba a redactar sobre la pantalla en blanco, su mensaje diario, aquellas líneas que iban surgiendo desde lo más profundo de su alma:
 
Amor mío, una vez más estoy aquí contigo en esta mágica hora de la noche. En este delicioso silencio que me envuelve y que impregna todo mi ser de esa necesidad ya inevitable de escribirte, noche tras noche, desde lo más hondo de mí.
No sabes cómo ansío que tu presencia se haga alguna vez realidad.
No puedes imaginar cómo mi cuerpo desea tener ya de una vez y para siempre, el tuyo.
No puedo soportar un día más sin tenerte entre mis brazos.
No sabría explicarte con palabras lo imprescindible que es para mí que tu presencia a mi lado sea un hecho.
Ya no me basta esta comunicación por la red.
Te amo y te deseo.
 
Deslizó el cursor sobre la tecla de enviar y apretó el botón de aceptar en el ratón.
El mensaje inició su recorrido a través de esos caminos misteriosos de la red que, cruzando medio mundo, le conducirían a su destino.
Se acostó esperando con impaciencia y con ilusión la llegada del nuevo día que le traería la respuesta.
Llegó la noche.
La jornada había sido agotadora pero, por fin, pudo sentarse, envuelto en el silencio de la casa, ante el ordenador.
Encendió la pantalla, tecleó la clave de su correo electrónico y abrió la lista de nuevos mensajes recibidos.
Allí estaba, como había deseado, la respuesta.
Abrió el mensaje y leyó, sintiendo cómo su corazón se aceleraba:
 
Amor mío, una vez más estoy aquí contigo en esta mágica hora de la noche. En este delicioso silencio que e envuelve y que impregna todo mi ser de esa necesidad ya inevitable de escribirte, noche tras noche, desde lo más hondo de mi ser.
No sabes como ansío que tu presencia se haga alguna vez realidad.
No puedes imaginar cómo mi cuerpo desea tener ya de una vez y para siempre, el tuyo.
No puedo soportar un día más sin tenerte entre mis brazos.
No sabría explicarte con palabras lo imprescindible que es para mí que tu presencia a mi lado sea un hecho.
Ya no me basta esta comunicación por la red.
Te amo y te deseo.
 
Aquella noche durmió soñando con este amor que hacía que, en los últimos tiempos, la vida le pareciera maravillosa.
 
Jorge Mato Huelves
Guadalajara 21 de noviembre de 2007